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DOS SORBOS Y UN DISPARO de Iratxe Martínez Güenaga

Microrrelatos2021

Las campanas dieron las cinco. Llegaron a la vez. La temperatura en la bodega invitaba al abrigo…

Él retorcía sus manos, visiblemente nervioso, ella advirtió la inquietud y presurosa colocó dos copas de vino sobre el viejo barril de roble.

Con una sonrisa elegante, sosteniendo su copa en la mano, sabedora de la respuesta, lanzó la pregunta.

La respuesta fue breve.

El segundo sorbo coincidió con el primer disparo.